miércoles 16 de noviembre de 2011

Redireccionando

Sanatorios perdidos. Naturalezas pacíficas. Arte resucitado, salvaje o ficticio. Abstracción y la última hora. La seducción de la muerte. El fuego inicuo de la matemática. Y sobre todo, mucha deriva, caminar descalzo o ser náufrago exento de memoria.

Nuevo paraíso, aquí.

sábado 22 de octubre de 2011

Adiós, amigos

Desde tiempo vengo soslayando la desgana por aparecer por aquí. A golpe de polvorientos escritos voy amortiguando mis entradas para no perder el hilo ni la costumbre. Es la mano del cansancio, y de algún que otro desorden más que algún lector hábil habrá descubierto. He de marcharme. Con mucha tristeza voy recogiendo los vídeos, los dibujos, mis odas a la melancolía… En fin..., lo que habéis visto y descubierto en esta pequeña casa.

-Y cuántas formas distintas de llenar una maleta-, voy pensando mientras recojo mi ligero equipaje de mano. No sé hacia dónde marcho, eso es lo fascinante y lo contrario. Sólo sé que necesito un lugar donde todo huela a nuevo, a sencillez, a calor. Un lugar donde poder refugiarme del dolor, y conocer algo que se parezca bastante a la ternura. A esta última la he perdido por enteros. Necesito encontrar la conmoción sin sentirme vulnerable y, sobre todo, volver a ser anónima.

Gracias a todos por cada gesto de amabilidad que me habéis ofrecido, por nimio que haya sido.

Como siempre, salud y ternura a cada uno de vosotros.